LA EXPOSICIÓN PROLONGADA A PANTALLAS EN MENORES DE EDAD

La tecnología está de moda. Y ahora que se acercan las fechas navideñas, el regalo estrella son tablets, smartphones, ordenadores portátiles, videoconsolas… Aunque estas tecnologías ya forman parte de las vidas de niños y adultos, debemos conocer las repercusiones de su uso y abuso en términos de salud.

1. El dedo de Smartphone

Mensajes, redes sociales, correo electrónico… Sin darnos cuenta, pasamos horas tecleando en el móvil. Este hábito puede desarrollar sobrecargas en la base del dedo pulgar, lo que a su vez puede derivar en el denominado “dedo de Smartphone”, anteriormente conocido como la artrosis de las costureras.

  • Cómo evitarlo: los smartphones, al disponer de un teclado de pequeñas dimensiones, no están preparados para enviar mensajes largos y de forma constante, pues este uso prolongado lesiona sobre todo el pulgar de forma frecuente. Para trabajar, mejor la tableta, y mejor aún apoyada sobre la mesa para teclear – aunque sea más incómodo.

2. Síndrome del túnel carpiano

El ratón con el que trabajamos o jugamos en el ordenador puede producir el síndrome del túnel carpiano, una lesión que hasta la llegada de las nuevas tecnologías sólo se veía en personas mayores. La adopción sostenida de una mala postura con la muñeca puede provocar este síndrome del túnel carpiano, que se manifiesta a través de fuertes dolores en la muñeca y/o en la palma de la mano cuando se lleva mucho tiempo en el ordenador.

  • Cómo evitarlo: coloca el teclado de manera que los brazos estén en ángulo recto; tus hombros estarán relajados y las muñecas apoyadas.

3. Codo de tenista

La mala postura en nuestro tiempo de uso de ordenadores puede derivar en el codo de tenista, especialmente causada por un mal uso del ratón. Mantener la posición sostenida de la muñeca levantada hacia arriba puede producir rasgamientos en los extensores de la muñeca.

  • Cómo evitarlo: ten la espalda bien apoyada en el respaldo, especialmente en la zona lumbar, y apoyar las muñecas en la mesa.

4. Daños cervicales

La generalización de los ordenadores portátiles ha hecho aumentar las patologías cervicales. Al poder trabajar en cualquier sitio, falla la ergonomía, y hay más problemas en las cervicales porque la pantalla de los portátiles no está a la altura de los ojos, pero también tendinitis en dedos, muñecas y hombros por adoptar posiciones incorrectas.

  • Cómo evitarlo: realiza cada día una serie de ejercicios, como de rotación de cuello, muñecas y hombros (para aliviarlos y expulsar la tensión). Mejorará tu postura y evitará malas costumbres que vamos adquiriendo en nuestra posición frente a la pantalla del ordenador y en la forma de colocarnos en el plano de trabajo.

5. Estrés visual

El tiempo que pasamos delante de dispositivos electrónicos, como tabletas, teléfonos móviles y libros electrónicos trae como consecuencia el estrés visual, haciendo que los ojos se resequen mucho. Si se está habitualmente muy cerca de la pantalla (tanto del ordenador como de la televisión), se puede desarrollar vista cansada y/o miopía, especialmente en el caso de los más pequeños.

  • Cómo evitarlo: aplícate lágrima artificial, especialmente si necesitas graduación y no la usas, porque relaja los músculos del ojo y hace que trabajen menos de lo que debería. Además, recuerda que se recomienda una separación mínima de 50 centímetros de cualquier tipo de pantalla.

6. Obesidad infantil y juvenil

Aunque los niños pueden desarrollar algunas facultades importantes gracias a las nuevas tecnologías (los videojuegos, por ejemplo, proporcionan mayor habilidad psicomotriz, aumentan los reflejos, estimulan el razonamiento lógico y la capacidad de decisión, etc.) su principal efecto es que evitan al máximo cualquier tipo de actividad física por su constante interés en el juego: todas esas horas frente a la pantalla (unido a la comida rápida e industrial) aumentan la obesidad infantil y, por tanto, el riesgo cardiovascular.

  • Cómo evitarlo: jugar de manera controlada (establecer horarios de inicio y fin), y fomentar las actividades al aire libre, mejor en familia.

7. Insomnio

El uso de dispositivos electrónicos como tablets, móviles y aplicaciones de mensajería, o televisión justo antes de dormir dificulta la conciliación del sueño, no sólo por el consumo de tiempo que su uso implica sino por la luz que emiten, que reduce la cantidad de melatonina que segrega el cerebro – la hormona que favorece la relajación y la somnolencia y regula el sueño y la vigilia –, dificultando así el sueño y su calidad.

  • Cómo evitarlo: no utilizar dispositivos electrónicos cuando ya se está en la cama, ni siquiera tenerlos en la habitación. Para los niños, además, es importante educarlos en la cultura del sueño y hacer que duerman lo necesario para su edad.

8. Problemas de audición

La televisión, la radio, los reproductores de música… Hoy en día estamos muy acostumbrados a la exposición del sonido. Sin embargo, percibir este ruido en exceso puede ser muy dañino para nuestros oídos.

El mal uso de los aparatos electrónicos de reproducción de música con auriculares (Mp3, smartphones) que llegan a alcanzar elevados niveles de sonido nos expone a un peligro para nuestra audición. Los decibelios excesivamente altos (<70) pueden ser perjudiciales para nuestra salud si nos exponemos a ellos durante un tiempo prolongado.

  • Cómo evitarlo: reduce el tiempo de consumo, y baja el volumen; tu salud lo agradecerá.

9. Infertilidad

Llevar el móvil siempre en los bolsillos del pantalón o utilizarlo demasiado, así como trabajar asiduamente con el ordenador portátil en las piernas (aumentando la temperatura de los testículos, lo que podría reducir la producción de esperma y alterar su movilidad), puede afectar negativamente a la calidad del semen y, por lo tanto, a la fertilidad de los hombres.

  • Cómo evitarlo: usar el portátil sobre la mesa y no guardes el móvil en el bolsillo delantero del pantalón. Evitarás un deterioro progresivo de los parámetros seminales.

10. Adicción a los videojuegos:

El uso desmedido de videojuegos puede intensificar el riesgo de que niños y adolescentes se enfrenten al aislamiento social, adquiriendo una adicción a las pantallas. Algunos de los síntomas de alerta son: dificultad para conciliar el sueño por la sobreactivación del cerebro, y el síndrome de abstinencia, que está ligado a la ansiedad, la irritabilidad y la ira. Los más pequeños llegan incluso a confundir el mundo virtual con el real, su vida social disminuye porque ya no quieren ir al parque o, en los más grandes, salir con amigos puede resultar aburrido e intensificar la ansiedad.

  • Cómo evitarlo: niños y adolescentes no deben usar videojuegos más de dos horas seguidas al día.

11. Nomofobia: ¿Sensación de angustia, ansiedad o necesidad irrefrenable de volver a casa si has olvidado tu móvil o tu batería está agotándose? ¿Lo primero que haces antes de dormir y al despertar es consultar tu móvil? Si es así, es muy probable que estemos ante un caso de nomofobia, la dependencia de teléfono móvil llevada al extremo.

  • Cómo evitarlo: el móvil nos ha facilitado la conexión con el mundo exterior, pero, con las relaciones a través de una pantalla estamos primando las relaciones superficiales frente a un vínculo más profundo y real con otro ser con el que interactuaríamos personalmente.

12. Aislamiento Social: Pérdida del interés de tener un contacto directo con otros, ya sea través de una conversación o de una llamada.

  • Cómo evitarlo: establecer horarios de interrelación familiar (hora de las comidas, cuando los padres vuelven del trabajo), monitorear (llamar a los hijos) si es que no se tiene el acceso directo a ellos, establecer diálogos, normar horario y tiempo de exposición a internet, fomentar salidas con amistades, práctica de deportes, entre otras medidas.
Mayo 4, 2017

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